Nuestro equipo de trabajo

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Coordinadora de servicios lingüísticos y académicos

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¿Qué significa Lingua Franca?

El origen de nuestro nombre

El término lingua franca, etimológicamente hablando, es una locución del latín medieval que significa algo así como «lengua libre» o «lengua de intercambio». La palabra lingua, claramente, se traduce como «lengua» al español —en el sentido de «idioma»—; y el vocablo franca significa, literalmente, «libre». Sin embargo, el origen del término compuesto por las dos palabras no se deriva estrictamente del concepto de lengua libre.

La hipótesis histórica más aceptada en la comunidad académica, como lo menciona Cyril Brosch en un artículo de 2015 (On the Conceptual History of the Term Lingua Franca), consiste en que, durante la Edad Media Tardía, se presentó un gran intercambio comercial entre Europa, el Medio Oriente y el norte de África a través del Mediterráneo. En el marco de este contexto, los árabes del Mediterráneo oriental se referían a cualquier europeo como «franco», por extensión de la denominación que recibía uno de los pueblos que habitaba el viejo continente. Este pueblo, de hecho, se conocía con dicha denominación («franco», o «libre») porque fue uno de los que más se resistió a la dominación del Imperio romano.

De cualquier manera, lo que se puede comprobar históricamente es que se desarrolló espontáneamente una mezcla lingüística que permitió el intercambio entre los pueblos de ambos lados del Mediterráneo. A esa mezcla, dada la denominación genérica mencionada, se le dio el nombre de «lingua franca». En este sentido, en su momento, el término significó algo así como «la lengua para el intercambio entre árabes y francos (europeos)». Posteriormente, en la historia, se le ha denominado lingua franca a cualquier lengua o código lingüístico que sirva como vehículo de intercambio entre múltiples comunidades de habla o culturas.

Por ejemplo, el latín fue la lingua franca entre los pueblos sometidos por el Imperio romano. En la época de la Conquista y la Colonia en América y el Caribe, se desarrollaron mezclas lingüísticas o pidgins que sirvieron como mediadoras (linguas francas) entre europeos, africanos e indígenas. En los países de América Latina en los que se hablan diversas lenguas indígenas y criollas de origen africano, el español es una lingua franca para las distintas comunidades. En la India, el inglés fue declarado como la segunda lengua oficial, posterior a la independencia, por su estatus como lingua franca entre las cerca de 14 comunidades que hablan lenguas distintas. En efecto, el inglés, en las últimas décadas, ha actuado como la lingua franca mundial.

En Lingua Franca, precisamente, hemos decidido adoptar nuestro nombre con una doble intención. Por un lado, nos interesa el sentido de libertad que alberga el origen etimológico de franca; y, por otro lado, queremos resaltar el concepto de universalidad que determina el origen histórico del término completo. De hecho, la locución lingua franca nos recuerda la importancia del lenguaje y las lenguas en nuestro desarrollo como especie, y en nuestra cohesión social y cultural. El nombre Lingua Franca, entonces, pretende captar el carácter de libertad, universalidad y fundamentalidad de los fenómenos del lenguaje en la vida humana